El Sutra de Hui Neng // BUDISMO
El Sutra de Hui Neng // BUDISMO (link)
“SUTRA PRONUNCIADO POR EL SEXTO PATRIARCA SOBRE EL ESTRADO DEL
TESORO DE LA LEY”
Sutra: los sutras budista son notas tomadas a partir de la enseñanza oral del Buda.
El Sutra de Hui Neng
CAPÍTULO I
AUTOBIOGRAFÍA
En cierta ocasión, habiendo llegado el Patriarca al Monasterio de Pao Lam, el Prefecto
Wai, de Shiu Chow, y otros oficiales fueron allí para pedirle que dictara unas
conferencias públicas sobre Budismo en el salón de conferencias del Templo Tai Fan
en la Ciudad (de Cantón).
En su debido momento, estaban en asamblea (en el salón de conferencia) el Prefecto
Wai, los oficiales gubernamentales y los eruditos Confucianos, cerca de treinta cada
uno, y los Bhikkhus, Bhikkhunis, los Taoístas y los laicos, hasta un número cercano a
mil. Después que el Patriarca tomara su asiento, la congregación en su totalidad le
rindió homenaje y le pidió que predicara sobre las leyes fundamentales del Budismo.
Sobre lo cual, Su Santidad ofreció la siguiente platica:
Instruida audiencia, nuestra
naturaleza) que es la semilla o el núcleo de la iluminación (Bodhi) es pura por
naturaleza y tan solo haciendo uso de ella, podemos alcanzar la Budeidad
directamente. Ahora permítanme decirles algo acerca de mi propia vida y como llegué
a poseer las enseñanzas esotéricas de la Escuela de Dhyana (o el Zen).
Mi padre, un nativo de Fan Yang, fue despedido de su cargo oficial y desterrado a ser
un plebeyo en Sun Chow en Kwangtung. Fui desafortunado porque mi padre murió
cuando yo era muy joven, dejando a mi madre pobre y miserable. Nos mudamos a
Kwang Chow (Cantón) y por este entonces estábamos en muy malas condiciones.
Un día estaba vendiendo leña en el mercado, cuando uno de mis clientes me ordenó
que le llevara un atado a su tienda. Después de que la mercancía había sido entregada
y el pago recibido, salí de la tienda y me encontré con un hombre recitando un Sutra.
Tan pronto oí el texto del Sutra, mi mente se iluminó instantáneamente. Le pregunté
al hombre el nombre del libro que estaba recitando y me contestó que era el Sutra del
Diamante (Vajracchedika o El Diamante Cortador). Más adelante le indagué de dónde
había venido y por qué recitaba ese Sutra en particular. Contestó que venía del
Monasterio de Tung Tsan en el Distrito de Wong Mui de Kee Chow; y que el abad
encargado de este templo era Hwang Yan, el Quinto Patriarca; que había cerca de mil
discípulos bajo su tutela; y que cuando fue allá a rendirle homenaje al Patriarca,
asistió a las conferencias sobre este Sutra. Más adelante me dijo que Su Santidad
alentaba tanto a los laicos como a los monjes a recitar esta escritura, ya que por
hacerlo podrían realizar su propia
directamente.
Debe ser debido a mi buen karma en las vidas pasadas que oí acerca de esto, y que
recibí diez taels (moneda usada en China antiguamente, equivalente en valor a su
peso, 1 ½ onza, en plata) para la manutención de mi madre de un hombre que me
aconsejó que fuera a Wong Mui a entrevistarme con el Quinto Patriarca. Después que
se hicieron los arreglos pertinentes para mi madre, partí para Wong Mui, tomándome
menos de treinta días el llegar allí.
Entonces, fui a rendirle homenaje al Patriarca quien me preguntó de dónde venía y
que esperaba obtener de él.
Le repliqué – Soy un plebeyo de Sun Chow de Kwangtung. He viajado desde lejos para
presentarle mis respetos y para pedirle nada más que la Budeidad.
– ¿Eres un indígena de Kwangtung, un salvaje? ¿Cómo puedes esperar ser un Buda? –
preguntó el Patriarca.
A lo cual le contesté – aunque hay hombres del norte y hombres del sur, el norte y el
sur no hacen la diferencia en sus naturalezas Búdicas. Un salvaje es diferente de Su
Santidad físicamente, pero no hay diferencia en nuestra naturaleza Búdica.
Se deponía a responderme pero la presencia de otros discípulos lo hizo detenerse al
instante. Entonces me ordenó que me uniera con el grupo para trabajar.
Entonces le dije – Su Santidad, ¿me permite decirle que Prajna (la Sabiduría
Trascendental) surge con frecuencia en mi mente? Cuando uno no se desvía de su
propia
que trabajo Su Santidad me pondrá a hacer?
- Este salvaje es muy brillante – comentó él. Ve al establo y no hables más.
Entonces me retiré al campo de trabajo y uno de los hermanos me dijo que partiera
leña y sacudiera el arroz.
Más de ocho meses después, el Patriarca me vio un día y dijo – Sé que tu conocimiento
del Budismo es muy puro; pero tengo que abstenerme de hablar contigo por temor a
que los que hacen el mal te dañen. ¿Entiendes?
- Sí Señor, entiendo – repliqué. Procuro pasar desapercibido y nunca me atrevería a
acercarme a su edificio.
Un día el Patriarca convocó en asamblea a todos sus discípulos y les dijo:
- La pregunta del incesante re-nacer es muy importante. Día tras día, en lugar de
tratar de liberarse ustedes mismos de este mar agrio de la vida y la muerte, ustedes
parecen perseguir únicamente meritos corruptos (por ejemplo, meritos que causarán
el re-nacer). Sin embargo los méritos no serán de ninguna ayuda, si su
mentes y escríbanme una estrofa (gatha) al respecto. Aquel que entienda lo que la
Dharma (ejemplo, las enseñanzas esotéricas de la Escuela de Dhyana), y lo proclamaré
el Sexto Patriarca.....................................................................................................
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