IMAGENES . ENLACES

EL HIPNOTIZADOR -- AMBROSE BIERCE

Escrito por imagenes 17-03-2008 en General. Comentarios (0)

EL HIPNOTIZADOR -- AMBROSE BIERCE

EL HIPNOTIZADOR
AMBROSE BIERCE


Algunos de mis amigos, que saben por casualidad que a veces me entretengo con el hipnotismo, la lectura de la mente y fenómenos similares, suelen preguntarme si tengo un concepto claro de la naturaleza de los principios, cualesquiera que sean, que los sustentan. A esta pregunta respondo siempre que no los tengo, ni deseo tenerlos. No soy un investigador con la oreja pegada al ojo de la cerradura del taller de la Naturaleza, que trata con vulgar curiosidad de robarle los secretos del oficio. Los intereses de la ciencia tienen tan poca importancia para mí, como parece que los míos han tenido para la ciencia.
No hay duda de que los fenómenos en cuestión son bastante simples, y de ninguna manera trascienden nuestros poderes de comprensión si sabemos hallar la clave; pero por mi parte prefiero no hacerlo, porque soy de naturaleza singularmente romántica y obtengo más satisfacciones del misterio que del saber. Era corriente que se dijera de mí, cuando era un niño, que mis grandes ojos azules parecían haber sido hechos más para ser mirados que para mirar... tal era su ensoñadora belleza y, en mis frecuentes períodos de abstracción, su indiferencia por lo que sucedía. En esas circunstancias, el alma que yace tras ellos parecía -me aventuro a creerlo-, siempre más dedicada a alguna bella concepción que ha creado a su imagen, que preocupada por las leyes de la naturaleza y la estructura material de las cosas. Todo esto, por irrelevante y egoísta que parezca, está relacionado con la explicación de la escasa luz que soy capaz de arrojar sobre un tema que tanto ha ocupado mi atención y por el que existe una viva y general curiosidad. Sin duda otra persona, con mis poderes y oportunidades, ofrecería una explicación mucho mejor de la que presento simplemente como relato.
La primera noción de que yo poseía extraños poderes, me vino a los catorce años, en la escuela. Habiendo olvidado una vez de llevar mi almuerzo, miraba codiciosamente el que una niñita se disponía a comer. Levantó ella los ojos, que se encontraron con los míos y pareció incapaz de separarlos de mi vista. Luego de un momento de vacilación, vino hacia mí, con aire ausente, y sin una palabra me entregó la canastita con su tentador contenido y se marchó. Con inefable encanto alivié mi hambre y destruí la canasta. Después de lo cual ya no volví a preocuparme de traer el almuerzo: la niñita fue mi proveedora diaria; y no sin frecuencia, al satisfacer con su frugal provisión mi sencilla necesidad, combiné el placer y el provecho, obligándola a participar del festín y haciéndole engañosas propuestas de viandas que, eventualmente, yo consumía hasta la última migaja. La niña estaba persuadida de haberse comido todo ella, y más tarde, durante el día, sus llorosos lamentos de hambre sorprendían a la maestra y divertían a los alumnos, que le pusieron el sobrenombre de Tragaldabas, y me llenaban de una paz más allá de lo comprensible.
Un aspecto desagradable de este estado de cosas, en otros sentidos tan satisfactorio, era la necesidad de secreto: el traspaso del almuerzo, por ejemplo, debía hacerse a cierta distancia de la enloquecedora muchedumbre, en un bosque; y me ruborizo en pensar en los muchos otros indignos subterfugios producto de la situación. Como por naturaleza era (y soy) de disposición franca y abierta, esto se iba haciendo cada vez más fastidioso, y si no hubiera sido por la repugnancia de mis padres a renunciar a las obvias ventajas del nuevo régimen, hubiera vuelto al antiguo, alegremente. El plan que finalmente adopté para librarme de las consecuencias de mis propios poderes, despertó un amplio y vivo interés en esa época, aunque la parte que consistió en la muerte de la niña fue severamente condenada, pero esto no hace a la finalidad de este relato.
Después, durante unos años, tuve poca oportunidad de practicar hipnotismo; los pequeños intentos que hice estaban desprovistos de otro premio que no fuera el confinamiento a pan y agua, y a veces, en realidad, no traían nada mejor que el látigo de nueve colas. Sólo cuando estaba por abandonar la escena de estos pequeños desengaños, realicé una hazaña verdaderamente importante.
Me habían llevado a la oficina del director de la cárcel y me habían dado un traje de civil, una irrisoria suma de dinero y una gran cantidad de consejos que, debo confesarlo, eran de mucha mejor calidad que la ropa. Cuando atravesaba el portón hacia la luz de la libertad, me di vuelta de súbito y, mirando seriamente en los ojos al director, lo puse rápidamente bajo mi control.
-Usted es un avestruz -le dije.
El examen post mortem reveló que su estómago contenía una gran cantidad de artículos indigestos, la mayor parte de metal o madera. Atragantado en el esófago, un picaporte, lo que según el veredicto del jurado, constituyó la causa inmediata de la muerte.
Yo era por naturaleza un hijo bueno y afectuoso, pero, al retornar al mundo del que tanto tiempo había estado separado, no pude evitar recordar que todas mis penas surgían como un arroyuelo de la tacaña economía de mis padres en aquel asunto del almuerzo escolar; y no tenía razón alguna para creer que se habían reformado.
En el camino entre Succotash Hill y Sud Asfixia hay unas tierras donde existió una edificación conocida como rancho de Pete Gilstrap, en donde este caballero solía asesinar a los viajeros para ganarse el sustento. La muerte del señor Gilstrap y el desvío de casi todos los viajes hacia otro camino ocurrieron tan al mismo tiempo que nadie ha podido decir aún cuál fue causa y cuál efecto. De todos modos las tierras estaban ahora desiertas y el pequeño rancho había sido incendiado hacía mucho. Mientras iba a pie a Sud Asfixia, el hogar de mi niñez, encontré a mis padres, camino de la colina. Habían atado la yunta y almorzaban bajo un roble, en medio de la campiña. La vista del almuerzo revivió en mí los dolorosos recuerdos de los días escolares y despertó el león dormido en mi pecho. Acercándome a la pareja culpable, que en seguida me reconoció, me aventuré a sugerir que compartiría su hospitalidad.
-De este festín, hijo mío -dijo el autor de mis días, con la característica pomposidad que la edad no había marchitado-, no hay más que para dos. No soy, eso creo, insensible a la llama hambrienta de tus ojos, pero...
Mi padre nunca completó la frase: lo que equivocadamente tomó por llama del hambre no era otra cosa que la mirada fija del hipnotizador. En pocos segundos estaba a mi servicio. Unos pocos más bastaron para la dama, y los dictados de un justo reconocimiento pudieron ponerse en acción.
-Antiguo padre -dije-, imagino que ya entiendes que tú y esta señora no son ya lo que eran.
-He observado un cierto cambio sutil -fue la dudosa respuesta del anciano caballero-, quizás atribuible a la edad.
-Es más que eso -expliqué-, tiene que ver con el carácter, con la especie. Tú y la señora son, en realidad, dos potros salvajes y enemigos.
-Pero, John -exclamó mi querida madre-, no quieres decir que yo...
-Señora -repliqué solemnemente, fijando mis ojos en los suyos-, lo es.
Apenas habían caído estas palabras de mis labios cuando ella estaba ya en cuatro patas y, empujando al viejo, chillaba como un demonio y le enviaba una maligna patada a la canilla. Un instante después él también estaba en cuatro patas, separándose de ella y arrojándole patadas simultáneas y sucesivas. Con igual dedicación pero con inferior agilidad, a causa de su inferior engranaje corporal, ella se ocupaba de lo mismo. Sus piernas veloces se cruzaban y mezclaban de la más sorprendente manera; los pies se encontraban directamente en el aire, los cuerpos lanzados hacia adelante, cayendo al suelo con todo su peso y por momentos imposibilitados. Al recobrarse reanudaban el combate, expresando su frenesí con los innombrables sonidos de las bestias furiosas que creían ser; toda la región resonaba con su clamor. Giraban y giraban en redondo y los golpes de sus pies caían como rayos provenientes de las nubes. Apoyados en las rodillas se lanzaban hacia adelante y retrocedían, golpeándose salvajemente con golpes descendentes de ambos puños a la vez, y volvían a caer sobre sus manos, como incapaces de mantener la posición erguida del cuerpo. Las manos y los pies arrancaban del suelo pasto y guijarros; las ropas, la cara, el cabello estaban inexpresablemente desfigurados por la sangre y la tierra. Salvajes e inarticulados alaridos de rabia atestiguaban la remisión de los golpes; quejidos, gruñidos, ahogos, su recepción. Nada más auténticaniente militar se vio en Gettysburg o en Waterloo: la valentía de mis queridos padres en la hora del peligro no dejará de ser nunca para mí fuente de orgullo y satisfacción. Al final de esto, dos estropeados, haraposos, sangrientos y quebrados vestigios de humanidad atestiguaron de forma solemne de que el autor de la contienda era ya un huérfano.
Arrestado por provocar una alteración del orden, fui, y desde entonces lo he sido, juzgado en la Corte de Tecnicismos y Aplazamientos, donde, después de quince años de proceso, mi abogado está moviendo cielo y tierra para conseguir que el caso pase a la Corte de Traslados de Nuevas Pruebas.
Tales son algunos de mis principales experimentos en la misteriosa fuerza o agente conocido como sugestión hipnótica. Si ella puede o no ser empleada por hombres malignos para finalidades indignas es algo que no sabría decir.

EL ENTIERRO -- LORD BYRON

Escrito por imagenes 17-03-2008 en General. Comentarios (1)

EL ENTIERRO -- LORD BYRON   enlace



LORD BYRON

El entierro



En el año de 17..., después de haber meditado por algún tiempo sobre la posibilidad de viajar por países que hasta ahora los viajeros no frecuentan mucho, partí en compañía de un amigo, a quien me referiré como August Darvell.

Era unos años mayor que yo, un hombre de fortuna considerable y familia de prosapia. Ventajas que él ni devaluaba ni sobreestimaba gracias a su gran capacidad. Algunas circunstancias singulares en su historia personal lo habían convertido para mí en objeto de atención, interés y hasta de estimación, que no disminuían ni sus modales reservados ni las ocasionales muestras de angustia que a veces le acercaban a la enajenación mental.

Yo era todavía un joven y había empezado a vivir temprano; pero mi intimidad con él era reciente: asistimos a las mismas escuelas y universidad; mas su paso por ellas me había precedido, y él ya se había iniciado a fondo en lo que se ha llamado el mundo, mientras yo estaba todavía en el noviciado. Durante ese tiempo, escuché detalles en abundancia tanto de su vida pasada como de la presente y, aunque en estas narraciones había muchas e irreconciliables contradicciones, podía yo inferir que él no era un ser común, sino alguien que, aun cuando se esforzara por no ser conspicuo, seguía siendo notable.

Había trabado conocimiento con él e intenté conquistar posteriormente su amistad, pero parecía que ésta era inalcanzable; los afectos que pudiera haber sentido aparentaban para entonces o haberse extinto o concentrarse en él. Tuve suficientes oportunidades para observar que sus sentimientos eran intensos; pues aún cuando los podía controlar, le era imposible encubrirlos por completo; sin embargo, tenía la facultad de dar a una pasión la apariencia de otra, de modo que resultaba difícil definir la naturaleza de lo que sucedía en su interior; y las expresiones de su rostro podían variar con tal rapidez, aunque ligeramente, por lo que resultaba inútil tratar de escudriñar su origen.

Era manifiesto cómo lo dominaba una angustia incurable; pero nunca pude descubrir si era a causa de la ambición, el amor, el remordimiento o la pena, de uno solo o de todos estos, o sencillamente por un temperamento mórbido, semejante a una enfermedad. Existían circunstancias supuestas que habrían podido justificar su atribución a cualquiera de estas causas; pero como antes dije, éstas eran tan contrarias y contradictorias que ninguna podía considerarse definitiva.

Se supone generalmente que donde hay misterio existe también la perversidad: no sé cómo pueda ser esto, pero es un hecho que en él existía el primero aunque no podría atestiguar los alcances de la segunda —y estaba poco dispuesto, en lo que a él se refería, a creer en su existencia. Recibía mi proximidad con bastante reserva; mas yo era joven y difícil para el desaliento; y, con el tiempo, tuve éxito al entablar, hasta cierto punto, ese vínculo común y esa confianza moderada de los intereses mutuos y cotidianos que crean y cimentan la comunión de empeños, y la frecuencia de encuentros que se llama intimidad o amistad según las ideas de quienes utilizan esas palabras para su expresión.

Darvell había viajado ampliamente; me dirigí a él para que me aconsejara respecto al viaje que pretendía realizar. Era mi deseo secreto que se dejara persuadir para acompañarme; además, era una perspectiva improbable; basada en la vaga inquietud que había observado en él y a la cual daban renovada fuerza el entusiasmo que parecía sentir hacia tales temas y su aparente indiferencia por todo lo que lo rodeaba muy de cerca.

Al principio insinué mi deseo y después lo expresé abiertamente: su respuesta, aun cuando yo la esperaba en alguna medida, me dio todo el placer de una sorpresa: aceptó; y, al término de los preparativos necesarios, comenzamos nuestra travesía.

Después de viajar por varios países del sur de Europa, volvimos la atención hacia el Este, de acuerdo con nuestro destino original; y fue en nuestro recorrido a través de estas regiones que ocurrió el incidente que da ocasión a mi relato.

La complexión de Darvell, que, dada su apariencia, debía haber sido en su juventud más robusta de lo normal, estaba decayendo gradualmente desde algún tiempo atrás, sin que mediara ninguna enfermedad manifiesta: no tenía tos ni tisis; sin embargo, cada día se debilitaba más; sus hábitos eran moderados, no admitía ni se quejaba de fatiga; no obstante, era evidente que se estaba consumiendo: se volvía cada vez más y más silencioso e insomne y, por fin, se alteró de tan notable manera que mi preocupación aumentó de manera proporcional al peligro que yo consideré le amenazaba.

A nuestra llegada a Esmirna, nos habíamos propuesto ir a una excursión a las ruinas de Éfeso y Sardis, de la cual intenté disuadirlo debido a su indisposición —pero en vano: parecía existir una opresión en su mente, y una solemnidad en sus modales que no correspondían con su ansiedad para seguir con lo que yo consideraba un simple viaje de placer, totalmente inadecuado para una persona delicada; pero no me opuse más, y unos días después partimos en compañía únicamente de un guía y un cargador.

Habíamos recorrido la mitad del camino hacia los vestigios de Éfeso, dejando atrás los contornos mas fértiles de Esmirna y nos adentrábamos en esa región inhóspita y deshabitada a través de los pantanos y desfiladeros que llevan a las pocas chozas que aún subsisten sobre las destrozadas columnas de Diana —las paredes sin techo de la cristiandad expulsada y la aún más reciente pero total desolación de las mezquitas abandonadas— cuando la súbita y vertiginosa enfermedad de mi compañero nos obligó a detenernos en un cementerio turco, cuyas lápidas coronadas de turbantes eran el solo indicio de que la vida humana había morado alguna vez en ese yermo. La única caravana que vimos había quedado unas horas atrás; no se podía ver ni esperar vestigio alguno de pueblo o cabaña siquiera, y esta "ciudad de los muertos" parecía ser el único refugio para mi desafortunado amigo, quien se veía próximo a convertirse en su siguiente morador.

En esta situación, busqué por los alrededores un lugar en el que pudiera reposar con más comodidad: al contrario del aspecto usual de los cementerios mahometanos, los cipreses de éste eran escasos, esparcidos sobre toda la superficie; la mayoría de las tumbas estaban derruidas y desgastadas por los años: sobre una de las más grandes y bajo de uno de los árboles más frondosos, Darvell se apoyó, inclinándose con gran dificultad. Pidió agua. Yo dudaba que pudiéramos encontrarla, aunque me dispuse ir a buscarla a pesar de mi desaliento: pero él deseaba que yo permaneciera con él; y volviéndose hacia Suleiman, nuestro cargador, que fumaba con gran tranquilidad, le dijo:

—Suleimán, verbena su— ( o sea, trae un poco de agua) y continuó describiéndole con gran detalle el punto donde podría encontrarla. Era un pequeño pozo para camellos, algunos cientos de yardas a la derecha. El jenízaro obedeció.

Dije a Darvell:

—¿Cómo supo esto?

—Por nuestra posición— repuso —usted debe notar que el lugar estuvo habitado alguna vez y no podría haberlo estado sin manantiales. Además, ya he estado aquí antes.

—¡Usted ya ha estado aquí! ¿Como nunca me lo mencionó? Y ¿qué hacía usted en lugar semejante donde nadie puede permanecer un momento más sin pedir ayuda?

A esta pregunta no recibí respuesta alguna. Mientras tanto, Suleimán regresó con el agua y dejó al guía y a los caballos en la fuente. Parecía que al mitigar su sed Darvell revivió por un momento; y albergué la esperanza de que pudiese continuar, o por lo menos regresar, y lo exhorté a intentarlo.

Él guardó silencio. Parecía poner orden en sus pensamientos antes de esforzarse al hablar.

—Éste es el fin de mi jornada —comenzó— y de mi vida; vine hasta aquí para morir; pero tengo una súplica que hacer: una orden que dar, pues tales deben ser mis últimas palabras. ¿La cumplirá?

—Desde luego; pero tengo mejores intenciones.

—Yo no tengo esperanzas, ni deseos, sino éste: oculte mi muerte a todo ser humano.

—Espero que no se presente la ocasión; usted se recuperará y...

—¡Silencio!, así debe ser: prométalo.

—Sí.

—Júrelo por lo más— aquí pronunció un juramento de gran solemnidad.

—No hay razón para ello, yo cumpliré con su petición; y dudar de mi es...

—No puedo evitarlo, debe usted jurar.

Pronuncié el juramento y eso pareció aliviarlo. Se quitó del dedo un anillo de sello, que tenía grabados algunos caracteres arábigos, y me lo dio.

—En el noveno día del mes — continuó—, precisamente al mediodía (el mes que usted guste, pero el día debe ser ése) usted deberá arrojar este anillo a la fuentes de agua salada que alimentan la bahía de Eleusis. Al día siguiente, a la misma hora, deberá dirigirse a las ruinas del templo de Ceres y esperar una hora...

—¿Para qué?

—Ya lo verá

—¿Dice usted que el noveno día del mes?

—El noveno.

Cuando hice la observación de que el presente era el noveno día del mes, su semblante cambió e hizo pausa. Mientras estaba sentado, debilitándose visiblemente, una cigüeña con una serpiente en el pico se posó sobre una tumba cercana a nosotros; y, sin devorar su presa, daba la impresión de observarnos fijamente. No sé lo que me impulsó a espantarla, pero el intento fue inútil; hizo algunos círculos en el aire y regresó exactamente al mismo lugar. Darvell la señaló y sonrió. Habló —no sé si para sí mismo o para mí— pero las palabras sólo fueron:

—Está bien.

—¿Qué es lo que está bien? ¿Qué quiere decir?

—No importa; usted deberá enterrarme aquí esta noche, y en el punto exacto en que está parada esa ave. Ya conoce usted el resto de mis mandatos.

Entonces procedió a darme algunas instrucciones sobre cómo podría ocultar mejor su muerte. Cuando terminó, dijo:

—¿Ve usted esa ave?

—Desde luego.

—¿Y la serpiente que se retuerce en su pico?

—Sin duda: no hay nada raro en ello; es su presa natural. Pero resulta extraño que no la devore.

Se rió de una manera espectral y dijo lánguidamente:

—Todavía no es el momento.

Mientras hablaba, la cigüeña emprendió el vuelo. La seguí con los ojos un instante: no pude haber tardado más que en contar diez. Sentí aumentar el peso de Darvell, por poco que fuese, sobre mi hombro y, al volver a verlo a la cara, vi que había muerto.

Me impresionó la repentina certeza inconfundible: en pocos minutos su semblante se tornó casi negro. Hubiera podido atribuir ese cambio tan rápido a la acción de algún veneno, si no hubiera estado consciente de que no tuvo oportunidad alguna de tomarlo sin que yo me diera cuenta. El día se acercaba a su final, el cuerpo se descomponía con rapidez. No quedaba nada más que cumplir su petición. Con ayuda del yatagán de Suleimán y de mi propio sable, excavamos una tumba poco profunda en el sitio que Darvell había indicado: la tierra cedió con facilidad: tiempo atrás había recibido un ocupante mahometano.

Cavamos lo más profundo que el tiempo permitió y, arrojando la tierra seca sobre todo lo que quedaba del ser tan singular que acababa de partir, cortamos algunos bloques del césped más verde que crecía en la tierra menos desgastada que nos rodeaba y lo pusimos sobre su sepulcro.

Entre el asombro y la pena, no podía derramar una lágrima.

NOTICIAS EN NUESTRO MUNDO IMPERFECTO

Escrito por imagenes 17-03-2008 en General. Comentarios (1)

NOTICIAS EN NUESTRO MUNDO IMPERFECTO

NOTICIAS, SUCESOS, ASESINATOS, HECHOS OSCUROS, DECADENCIA HONROSA, HECHOS OSCUROS, PANDEMIA, NEO-NAZIS, .........Y BRUJAS...?

______________________________
Cuesta caro curar a 12 mil enfermos


MEXICO
NOTA: ¿QUE IMPORTA MAS, EL DINERO, O UNA VIDA HUMANA?

Aunque la UMAE 1 debe dar atención de especialidad a un millón 800 mil usuarios, alrededor de 12 mil pacientes consumen más del 60% del presupuesto para medicinas.
Sólo la atención para un paciente con cáncer cuesta en promedio 140 mil pesos mensuales y en el hospital también conocido como T-1, unos 8 mil pacientes la requieren, lo que sumaría mil 120 millones de pesos por mes, reveló el doctor Ernesto Casas de la Torre, director general de la UMAE 1.

De Insuficiencia Renal Crónica hay 550 pacientes y la atención a cada uno cuesta 9 mil pesos al mes; 4 millones 950 mil pesos en total.

La UMAE 1 (o clínica T-1) da tratamiento a 510 pacientes trasplantados, con un costo de hasta 35 mil pesos mensuales por cada uno.

También se les da tratamiento a 410 pacientes con VIH SIDA y en cada quien se invierten 25 mil pesos mensuales, lo que llegaría a sumar 10 millones 250 mil pesos.

“Estos costos solamente se refieren a medicamentos, sin contemplar los costos accesorios que son cuando un paciente requiere hospitalización, las consultas o cuando un paciente requiere estudios”, agregó el especialista.

De acuerdo a Casas de la Torre muchos de los padecimientos más caros se podrían prevenir.

“Resalta el número impresionante de pacientes con cáncer de mama, ahí tenemos alrededor de 4 mil 700 pacientes. El IMSS tiene un programa muy importante (de prevención)”, ejemplificó.

Cuesta caro curar a 12 mil enfermosA.M. - León,Guanajuato,MexicoTambién se les da tratamiento a 410 pacientes con VIH SIDA y en cada quien se invierten 25 mil pesos mensuales, lo que llegaría a sumar 10 millones 250 mil ...
________________________________________


Investigaciones no avanzan


16 Marzo 2008Actualizado: 11:59 PM hora de Cd. Juárez
Juan de Dios Olivas/Enviado
El Diario

Nuevo Casas Grandes— A más de 72 horas de haberse registrado el asesinato del líder agrario Armando Villarreal Martha, las autoridades no reportan ningún avance sustancial para dar con el paradero de los responsables.

Las autoridades investigadoras, tampoco habían ubicado al tercer pasajero del vehículo donde viajaba, identificado como Martin Montaño Flores para que rindiera su testimonio ni han establecido quien era el blanco del atentado.

Las investigaciones son llevadas a cabo por la oficina local de Averiguaciones Previas a cargo de Javier Torres Rodriguez, apoyado por el subcoordinador de la Agencia Estatal de Investigaciones Tomás Bustamante.

“Nada, no hay nada, no nos han informado nada. No hay avances hasta ahorita y ni creo que vaya a habaer, se va a quedar callado como se queda todo”, señaló Dolores Simental, quien es el Segundo líder de Agrodinámica Nacional y uno de las personas más cercanas a la familia Villarreal Martha.

Don Lolo, como se le conoce, señaló en uno de los discursos de protesta que se realizaron durante el funeral, que Villarreal Martha le manifesto que lo habían amenazado e incluso que lo habían perseguido ya.

Los únicos detalles del caso, fueron reportados por la Subdprocuraduría de Justicia de la Zona Norte y se refieren a la forma en que se derrollaron los hechos.

Esa dependencia reportó que los sicarios vestían uniformes oscuros tipo military y viajaban en una camioneta Cherokee, deportiva, tipo RT 8 de reciente modelo, color plata, con rines deportivos desde la cual abrieron fuego sobre el vehículo en el que viajaba Villarreal, su hijo y un hombre al que la familia del occiso identificó ayer como trabajador del rancho.

A través de su vocero dieron a conocer que los investigadores trabajan en la elaboración de hipótesis sobre el crimen, las cuales son reservadas para no entorpecer la investigación.

De acuerdo con la autopsia de Ley, Villarreal Martha quien viajaba como copiloto, murió al instante de 3 balazos en la cabeza que le provocaron una hemorragia y laceración cerebral.

La agresión ocurrió a las 12:30 horas del viernes en el cruce de las calles Hidalgo y Zaragoza, un área considerada céntrica, ubicada al norte de la ciudad aledaña a una escuela secundaria que en esos momentos tenía estudiantes.

En el lugar los peritos recabaron 24 cartuchos percutidos de un arma calibre 7.62x39 de las conocidas comúnmente como “cuernos de chivo”.

Contacto:
jdolivas@redaccion.diario.com.mx

Investigaciones no avanzanDiario Digital Juárez - Ciudad Juárez,Chihuahua,Mexico... en que se derrollaron los hechos. Esa dependencia reportó que los sicarios vestían uniformes oscuros tipo military y viajaban en una camioneta Cherokee, ...

NOTA: ¿QUE ES LO QUE OCURRE EN ESTE PUNTO, QUE HAY TANTO MUTISMO POR TODA CLASE DE ASESINATOS?
_______________________________

EL NUEVO DISCO DE MARILYN MANSON



Auténtico decadente
El hombre indicado en el lugar correcto. Para un disco que se titula “La edad dorada del grotesco”, nada mejor que presentarlo en Berlín, capital europea de la cultura cabaret en las primeras décadas del siglo XX.


Por Pablo Plotkin
Desde Berlín

¿Qué pasa si el candidato a anticristo es una persona mucho más sensata que el párroco del pueblo? Así están las cosas en los Estados Unidos. Tiempos difíciles para el shock-rock. Cuando Marilyn Manson modeló su Portrait of an American Family (1994), durante la primera presidencia de Clinton, el papel de villano pop estaba vacante y tópicos como satanismo, promiscuidad y aberración odontológica todavía herían susceptibilidades. La transparente brutalidad de Bush puso las cosas más difíciles. En sus comienzos, la estrategia de Marilyn era atentar contra la presunta moral media de su patria oponiendo una estética del espanto más o menos previsible (y con reacciones conservadoras decididamente previsibles). Nueve años después –y acusaciones de instigar a crímenes juveniles mediante–, Manson se convirtió en un manual de instrucciones de su propia obra. “Ya no soy un artista, soy una puta obra de arte”, canta en “(S)aint”, una de las canciones de su nuevo disco The Golden Age of Grotesque, que sale a la venta el 13 de mayo.
En un esfuerzo por recuperar el impacto perdido, el ex Reverendo juega a ser un historiador del desequilibrio. El concepto grotesque se sostiene en buena medida en lo que ocurrió aquí en los años ‘20, en tiempos de la libertaria República de Weimar. Cuando todavía se respiraba la pólvora de la Primera Guerra Mundial, Berlín fue la capital del cabaret político, el arte de vanguardia, la bohemia y el sexo libre. La experiencia democrática fracasó económicamente y, a largo plazo, asistió a la construcción del poder de Hitler, pero su incidencia cultural todavía perdura. Manson tomó algunas referencias de la época, las mezcló con íconos distorsionados de la cultura popular yanqui y diseñó un modelo de impacto basado en la yuxtaposición de estéticas. Eso es lo que presentó días atrás en el escenario del suntuoso Volksbühne de Rosa Luxemburg Platz, en una velada “exclusiva” que dio en llamarse “Grotesk Burlesk”.
En el vestíbulo del teatro, la crema neogótica de Berlín mostraba su ropa de gala y sus peinados Out of Bed, hit de la cosmética capilar alemana, un producto que te deja los pelos como si acabaras de despertarte. Entre todos ellos, un grupo de boy scouts con las cabezas vendadas y orejas del Ratón Mickey marchaba a paso de androide. Se exponían pinturas firmadas por Manson y gigantografías del arte del disco, responsabilidad del artista vienés Gottfried Helnwein: Marilyn como un Mickey blanco y dopado, Marilyn como un Mickey negro con extrañas prótesis dentales, Marilyn como una especie de oficial del Tercer Reich, mitad maléfico, mitad puta... Y de pronto Marilyn en persona, espigado y de buenos modos, metido en traje y galera rojos, moviéndose como uno de esos anfitriones dispuestos a conversar con cada uno de los invitados. Claro que la cámara de MTV Alemania lo asaltó con un flashazo y ahí se detuvo él, rodeado de sus ratoncitos lobotómicos y de su amigo vienés, para explicar de qué se trata eso de la edad dorada del grotesco. “Esta es una imagen de inocencia y una de pesadillas infantiles”, dijo señalando a los mickeys. “Esto es crecer en Norteamérica: los extremos contrastantes entre belleza y fealdad.”
Aunque su disco se sostenga en la abundancia de estéticas más que en un ordenamiento conceptual, Marilyn siempre suena racional y, a esta altura, mucho menos impactante que cualquier miembro del Pentágono. El problema es que, al menos en este caso, las aspiraciones de Manson como diseñador de imagen y portavoz de la sensatez perdida (dicho esto sin ninguna ironía: basta ver el documental Bowling for Columbine, de Michael Moore, para confirmar su lucidez) no encuentran un correlato directo en las canciones. Desde las butacas del Volksbühne, periodistas y fans selectos pudieron escuchar, en penumbras, la reproducción completa de The Golden Age of Grotesque, otra entrega del heavy industrial fundado por Nine Inch Nails yllevado al pop histriónico por Marilyn. Pero mientras discurso y arte gráfico se transforman de acuerdo con su visión del “nuevo orden mundial”, sus textos apelan a las armas de impacto más elementales: juegos de palabras y promesas para excitar a preadolescentes (“Hijos de puta: ¿están listos para la nueva mierda”, canta en “This Is The New Shit”, también incluida en la banda de sonido de la inminente Matrix Recargado.) En términos de sensibilidad e ingenio, hay una brecha insoslayable entre el Manson pensador y el Manson escritor de canciones.
“Va a ser como la Berlín de Weimar antes de que fuera censurada, va a ser decadente y entretenido, y eso me gusta. Me gusta usar corbata”, había dicho. Cuando se abrió el telón, Marilyn apareció anunciando las atracciones de la velada y aludiendo brevemente al intento de crucifixión por parte de la “América” conservadora. Entonces se proyectó el video de “mObscene”, que en estos días ya está en la televisión de todo el mundo: vedettes, elefantes, siamesas; Manson como un engendro de vaudeville contaminado cantando acerca del dolor, la difamación, el sexo, las drogas...
Más tarde reapareció volcado sobre una mesa, como un borracho melancólico, en medio de una escenografía de burdel años veinte y una orquesta lánguida que sonaba de fondo. Dita Von Teese, su novia, surgió como la perfecta reencarnación del fetiche pin-up Betty Page. Todo curvas, ofreció un strip tease casi onírico y concluyó el acto metiéndose en una copa de champagne gigante, dando vueltas como un trompo y salpicando a la gente de las primeras filas. “Este álbum trata acerca de la expresión”, explicó Manson. “La imaginación y la personalidad del individuo no pueden ser coartadas por mentes estrechas o definidas por nadie. El genio de las artes encuentra su santuario entre los chicos y los locos para sobrevivir. Eso es lo que somos.” Al tiempo que sus discos parecen importar cada vez menos, Manson funciona como una voz imprescindible de la conciencia artística norteamericana. Es casi una deshonra para un provocador genuino: en el Reino de Bush, un tipo que intenta desestabilizar termina siendo uno de los pocos que mantienen el equilibrio.


Auténtico decadente... el papel de villano pop estaba vacante y tópicos como satanismo, promiscuidad y aberración odontológica todavía herían susceptibilidades. ... M. M.
__________________________________

SCILINGO SE RECUPERO DE REPENTE Y HABLO DE LOS VUELOS DE LA MUERTE


El represor aceptó declarar en la segunda audiencia en España. En contradicción con el testimonio de 1997 al juez Garzón, dijo que existieron vuelos de la muerte pero que él nunca participó.

Luego del bochornoso espectáculo del viernes pasado, el represor Adolfo Scilingo aceptó declarar.

Lúcido y verborrágico, el represor Adolfo Scilingo sorprendió a la Audiencia Nacional de España al decidir romper el silencio y prestar declaración en la segunda audiencia del juicio oral que actualmente enfrenta en el país ibérico, acusado por terrorismo, genocidio y torturas cometidos durante la última dictadura militar. Nuevas contradicciones se sumaron ayer a los dichos del ex capitán de navío, cuando reconoció que existieron vuelos de la muerte pero aseguró que nunca participó en ellos, contra lo que había afirmado en 1997 ante el juez Baltasar Garzón. Además reconoció y describió las torturas que se llevaron a cabo en la Escuela de Mecánica de la Armada, pero declaró que tampoco formó parte de ellas.
Lejos del bochornoso espectáculo del viernes, cuando Scilingo ingresó a la sala arrastrado por dos policías y balbuceando inexplicables sonidos se negó a responder al presidente del tribunal, el ex marino accedió a contestar todas las inquietudes de los abogados de la acusación.
Insostenible y hasta criticado por los diversos medios gráficos europeos, el estado de salud simulado por Scilingo viró hacia una nueva estrategia: negar sus declaraciones anteriores, con un argumento que los abogados de la acusación interpretaron como contradictorio e insostenible. En su nueva versión, el represor sostuvo ayer que inventó el testimonio que prestó en 1997 para promover la investigación de los hechos. “En todo este tiempo dije un millón de disparates para que se investigara, pero nada de eso se investigó. Declaré lo que ustedes querían que dijera”, expresó. Y para fundamentar los detalles con los que en aquel entonces describió cómo se arrojaban los cuerpos al río, sólo se limitó a asegurar que se lo habían contado.
Durante casi cuatro horas de declaración, por momentos con un tono risueño e irónico que parecía ajeno al proceso judicial, Scilingo reconoció además que en la ESMA se realizaron torturas con picana. Sin embargo, nuevamente buscó quedar indemne al asegurar que el “único contacto concreto” que tuvo con ello fue cuando le pidieron que arreglara una. Según consideró ayer, la responsabilidad de esos hechos recae en el “hijo de puta de (Emilio) Massera”, a quien la justicia argentina declaró inimputable la semana pasada por vejez y enfermedad. El ex marino también destacó que los mecanismos de tortura aplicados en la ESMA no podrían “calificar de clandestinos porque estaban bajo un decreto del Poder Ejecutivo Nacional”. La interpretación seguramente no pasará inadvertida, ya que uno de los intereses que se persigue en la causa es demostrar que durante la dictadura existió un plan sistemático de exterminio.
El ex capitán de navío quedó detenido en España en 1997 tras reconocer que participó en dos vuelos de la muerte. Mientras que en aquel momento las leyes de Punto Final y Obediencia Debida impidieron que la causa avanzara en la Argentina, el juez Baltasar Garzón llevó adelante la investigación en España. Luego de siete años finalmente está siendo juzgado por 30 delitos de asesinato, 93 de lesiones, 255 de terrorismo y 286 de torturas. También se le imputa responsabilidad por todos los crímenes cometidos en la ESMA, donde sirvió entre 1976 y 1977.
A la serie de sorpresas e incongruencias que marcaron la segunda jornada del juicio, se sumó el pedido de Scilingo al Tribunal para que proteja a su familia. Antes de comenzar a responder al cuestionario, Scilingo reiteró sus denuncias sobre las presuntas amenazas hechas por integrantes de las Fuerzas Armadas para lograr callar su testimonio. “También, el capitán Jorge Godoy (actual jefe de la Armada) me dijo que si recordaba lo que había pasado con el traidor Jorge Devoto y que me acordara de su familia”, agregó, tras reprochar que el gobierno argentino no respondió al pedido de custodia realizado por el juez Garzón años atrás. “Estoy muy preocupado que detrás de todo esto haya gente que no es normal”, sentenció ante los oídos españoles.
Según informó a Página/12 el abogado y uno de los impulsores de la causa, Carlos Slepoy, hoy se continuará con la indagatoria y no se descarta que comiencen las escuchas de las desgrabaciones con el testimonio de Scilingo que contradice sus actuales dichos y en los que hará hincapié la fiscalía. En caso de seguir el cronograma dispuesto por la justicia ibérica, el jueves comenzarían las declaraciones de los testigos de la causa, que suman casi 200 y por lo cual se prevé que el proceso lleve no menos de tres meses.

Scilingo se recuperó de repente y habló de los vuelos de la muertePágina 12 - ArgentinaLejos del bochornoso espectáculo del viernes, cuando Scilingo ingresó a la sala arrastrado por dos policías y balbuceando inexplicables sonidos se negó a ...
_________________________________
PAGINA 12 -- ARGENTINA -- HECHOS OSCUROS

Siete represores en camino al juicio oral y públicoPágina 12 - Argentina“No se trata de una causa más porque aquí se ventilan eventos que se corresponden con uno de los capítulos más oscuros de la historia de la República ...
Voces que hacen crujir la tierraPágina 12 - ArgentinaAlude Mirta Nazar a nombres masculinos, cruza datos, ofrece hipótesis de sitios precisos desde donde deberían trazarse los periplos más oscuros que ...
“La Secretaría de Seguridad pone trabas en la causa de la AMIA”Página 12 - ArgentinaEn su despacho, Canicoba Corral está rodeado de caricaturas de sí mismo en las que lleva sus clásicos anteojos oscuros, tiene una pared tapizada de títulos ...
Médicos sin genéricosPágina 12 - ArgentinaSegún el comunicado, "esta situación supone una catástrofe para nuestros pacientes y millones de enfermos de VIH/SIDA y otras enfermedades de la región".

MEDICOS SIN GENERICOS

Un decreto presidencial amenaza con subordinar el acceso a medicamentos de los ecuatorianos a los intereses comerciales de Estados Unidos y de las multinacionales farmacéuticas, señaló en un comunicado la organización Médicos sin Fronteras. Este decreto tendrá un impacto directo sobre la salud de millones de ecuatorianos al restringir de forma deliberada la disponibilidad de medicamentos genéricos. Con la aplicación de este decreto, Ecuador estaría adoptando una serie de medidas a las cuales no está obligado por ningún tratado internacional. Según la Declaración de Doha de 2001, firmada por los estados miembros de la OMC, incluyendo Estados Unidos, la protección de la salud pública debe anteponerse a la protección de los derechos de propiedad intelectual. En concreto, esta Declaración reafirmó el derecho de los países a tomar medidas cuando lo consideren necesario para proteger la salud pública y promover el acceso universal a medicamentos. Según el comunicado, "esta situación supone una catástrofe para nuestros pacientes y millones de enfermos de VIH/SIDA y otras enfermedades de la región".
______________________________
Nazis, lejos de las urnasPágina 12 - Argentina... cuales aún en nuestros días son causa de detención de criminales de guerra que son juzgados por las barbaridades cometidas en aquellos oscuros días”. ...

Nazis, lejos de las urnas
La fiscalía electoral dictaminó que no debe otorgarse reconocimiento jurídico-político al Partido Nuevo Triunfo (PNT) porque “trasunta intolerancia, odio y racismo, incompatibles con la democracia”.

El neonazi Partido Nuevo Triunfo, que comanda Alejandro Biondini, sin reconocimiento.

Por Raúl Kollmann
Está a punto de frustrarse la intentona de convertirse en un partido legal y participar en procesos electorales en la Capital Federal de la organización neonazi que conduce Alejandro Biondini. Ayer, el fiscal electoral Jorge Alvarez Berlanda dictaminó que no debe otorgarse reconocimiento jurídico-político al Partido Nuevo Triunfo (PNT). En un dictamen de 22 carillas, el fiscal sostuvo que esa agrupación “trasunta intolerancia, odio y racismo, incompatibles con los fines de un partido político respetuoso de la Constitución Nacional y la vida democrática”. La maniobra para obtener la legalización fue revelada en exclusiva por Página/12 en octubre del año pasado a raíz de que el PNT presentó ante la Justicia un programa lavado, renunció al uso de la cruz esvástica e incluso oficializó un acta en el que se declaraba en contra de cualquier manifestación racista. Mientras esto se afirmaba en la Justicia, en el sitio web de la agrupación se homenajea a Adolf Hitler, casi cualquier hecho es calificado como “una provocación del sionismo”, se mencionan “los crímenes rituales judíos” y se vierten todo tipo de conceptos racistas.La resolución sobre si corresponde otorgarle status legal al PNT deberá ser tomada por el juez Rodolfo Canicoba Corral, quien en esta causa reemplaza a la jueza electoral María Servini de Cubría. Hasta ahora han dictaminado en contra de la legalización el fiscal Alvarez Berlanda, la Secretaría de Derechos Humanos y en la causa también se presentó la DAIA.Lo más llamativo es que, en silencio, el PNT avanzó muchísimo en el trámite de legalización en la Capital Federal. Ante el Juzgado Electoral presentó unas 3500 adhesiones que, como lo señaló este diario, no fueron verificadas sino superficialmente. La otra organización nazi, el Partido Nuevo Orden Social Patriótico, también había presentado más de 3000 firmas, pero tras la denuncia periodística una revisión de las adhesiones demostró que en la casi totalidad de las fichas presentadas los ciudadanos habían sido convocados a firmar con excusas de las más variadas –el apoyo a los actores, a los jubilados o a formar la juventud de un nuevo partido–, sin revelarle al firmante que estaba adhiriendo a un partido nazi. En ese proceso, la jueza electoral terminó procesando a los dirigentes por falsedad.Según el fiscal Alvarez Berlanda, “la ideología del PNT es contraria a los principios fundantes de un Estado de derecho. Esa agrupación tiene como objetivo instaurar un régimen totalitario, siguiendo el modelo de la Alemania que llevó a la guerra a la humanidad y produjo millones de víctimas inocentes, hechos por los cuales aún en nuestros días son causa de detención de criminales de guerra que son juzgados por las barbaridades cometidas en aquellos oscuros días”. El fiscal ejemplifica que el PNT califica al ex dictador Adolfo Hitler como “un patriota alemán”.Respecto del desistimiento del uso de la cruz esvástica, Alvarez Berlanda sostiene que “no fue por lo que significa a los ojos de la humanidad, sino para solucionar un problema, es decir que no lo han hecho por convicción sino por conveniencia”.Lo más probable es que el juez Canicoba Corral resuelva en el próximo mes y, en cualquier caso, el espinoso tema llegará de inmediato a la Cámara Nacional Electoral y, tarde o temprano, a la Corte Suprema.

_________________________________
Y PARA TERMINAR:
UNA DE "BRUJAS"

Hijas de la diosa


Muchos aquelarres bajo las estrellas han transcurrido desde que el cristianismo convirtiera un saber prestigioso, profano y específicamente femenino en el rostro del mal: las brujas. Sobre ellas cayeron las sombras de la Inquisición, el terror y, no tan finalmente, la condena generalizada. Pero la cultura pop del siglo XX y lo que va del XXI viene cambiando las cosas: desde la dulce ingenuidad de la serie Hechicera (y su novísima remake) hasta la sofisticación para adolescentes de Charmed, pasando por una literatura habitada por brujas glamorosas, e inclusive una religión basada en la Diosa y tradiciones que se creían perdidas.

Las brujas no fueron siempre esos seres malvados que pactaban con demonios, tal como se las conoció durante los temibles años de la Inquisición. Transmisoras de un saber heterodoxo y casi siempre específicamente femenino, en épocas precristianas y en distintas sociedades fueron mujeres respetadas de gran importancia. Pero cuando llegó la noche para las brujas –anticipada desde tiempos del Imperio Romano– su historia quedó en manos de los hombres, que las ridiculizaron, juzgaron y, en última instancia, exterminaron. Hace sólo doscientos años que la figura de la bruja comenzó a mutar, hasta el espectacular cambio del siglo XX –y del XXI–: la cultura pop se vio invadida de brujas simpáticas y seductoras, la literatura de brujas plenas de glamour y misterio, y la religión Wicca las elevó a la legalidad y a una vuelta a la espiritualidad específicamente femenina que recupera tradiciones ancestrales. Las bisagras de este cambio son complicadas de hallar, pero es posible reconstruir algunos hechos centrales que llevaron de la mujer en la hoguera a las sacerdotisas de la Diosa.

La construccion de la hechicera maligna

Ya en el siglo V a.C. el código jurídico romano conocido como Las Doce Tablas castigaba la magia, y durante la época de la República, se rechazó la adivinación (en oráculos o sueños premonitorios). Pero fue a partir de los decretos del emperador Constantino, entre fines del siglo III y IV, que la prohibición de la magia se extendió hasta límites insospechados; por ejemplo, se le daba la pena capital a quienes fueran sorprendidos invocando demonios o celebrando sacrificios nocturnos. En la Biblia, la condena es constante y explícita: “No dejarás con vida a la hechicera”, reza el Libro del Exodo (22, 18). Juntamente con la extensión del cristianismo, la brujería comenzó a configurarse como el revés de una religión que se erige como única depositaria de la verdad universal; en la brujería se incluyen todas las prácticas ajenas o prohibidas, contempladas como heréticas. Aunque sólo se tratara de saberes tradicionales, transmitidos de generación en generación, y por lo general de madre a hija.

Pero, hasta los trabajos de San Agustín, en el 400 d.C., no se consideraba a la brujería como un proceso de comunicación con demonios. Para San Agustín, los seres maléficos eran creadores de magia, y los seres humanos que los invocaban estaban alejados de la obediencia divina. Esta teoría le permitió acometer la destrucción de todos los cultos paganos y las supersticiones populares. A partir del siglo V, las brujas irán adoptando una dimensión demonizada y orientada hacia una noción del Mal opuesta a Dios. Así, se transformó un determinado tipo de creencias que, aunque se plasmaban en prácticas dispares, se consideraban enemigas del culto cristiano.

Es, sin embargo, Santo Tomás de Aquino el responsable de la definición de magia y brujería que perdurará en los siglos posteriores. La caza de brujas encontró en el tomismo su apoyo teórico. Según Santo Tomás, las personas que practican técnicas adivinatorias pretenden apropiarse de conocimientos divinos con ayuda de demonios; él condena prácticas específicas como la prestidigitación, la nigromancia, la hidromancia o la quiromancia. Y ya no habla de pecadoras ignorantes que repiten supersticiones paganas heredadas a través de los siglos, sino de cómplices activas de los demonios. Aquí se termina de configurar la mirada misógina sobre las brujas.

Alrededor del 1100, comenzaron a surgir en la Europa mediterránea movimientos heréticos. Para detenerlos, en 1184, el papa Luciano III instauró un procedimiento legal, la inquisitio, que permitía el enjuiciamiento directo sin denuncia previa. Es éste el origen de la Inquisición, y fue la Orden de los Dominicos la que detentó el poder inquisitorial. El círculo sobre las brujas europeas –en muchas ocasiones mujeres solteras, ancianas o viudas, campesinas, alejadas del poder patriarcal, curanderas de aldea– se cerró en el siglo XIV, durante la Peste Negra, cuando las supersticiones rampantes las acusaron de haber invocado a los espíritus malvados causantes de la enfermedad en sus aquelarres. El golpe final ocurrió en 1486 cuando los inquisidores dominicos Jakob Sprenger y Heinrich von Krämer editaron El Martillo de las Brujas (Malleus Maleficarum), manual que describía prácticas y formas de identificar a las brujas –aquí aparecía el célebre disparate del vuelo en un palo o escoba– que recibió la venia del papa Inocencio VIII. Entre 1550 y 1640 la bruja, perseguida y marginada, ardió en hogueras por toda Europa, con testimonios obtenidos bajo tortura; las ejecuciones duraron hasta el siglo XVIII, pero en mucho menor escala. El número de víctimas difiere de forma escandalosa: algunos historiadores hablan de 100.000, otros de nueve millones.

Después del fuego

En los siglos posteriores, la bruja pasó por una metamorfosis. Ya no temida, se la empezó a buscar para prácticas adivinatorias; los cuentos de hadas la mantuvieron como una villana –malvada pero algo grotesca, casi simpática– y el romanticismo se encargó de exaltarla, junto a toda su recuperación de lo pagano. Pero fue en el siglo XX cuando el status de la bruja cambió por completo gracias a Wicca, la religión “fundada” por un oficial de aduanas inglés después de la Segunda Guerra Mundial. Se llamaba Gerald Gardner y, ya retirado, vivía en el sur de Inglaterra cuando fue iniciado en la antigua religión pagana, en los restos conservados después de la hecatombe, por un grupo de mujeres. La historia de Wicca es polémica. Gardner decía que la religión era sobreviviente de las religiones matriarcales de la Europa prehistórica, y que se la enseñó una mujer llamada Dafo o la Vieja Dorothy –algunos creen que su nombre completo era Dorothy Clutterbuck–; pero muchos creen que la inventó él mismo, si- guiendo fuentes como el libro Aradia: Gospel of the Witches de Charles Godfrey Leland, ritos masónicos y magia ceremonial. Supuestamente, Gardner fue iniciado en 1939, y no reveló los misterios hasta que, a fines de los años ‘40, se abolieron las leyes contra los libros de brujería en Inglaterra. Así, en 1954 publicó Witchcraft Today y en 1959 The Meaning of Witchcraft; muchos iniciados e iniciadas protestaron ante la divulgación, pero Gardner solía decir que lo había hecho para que el Arte no se perdiera.

La idea de religiones matriarcales primitivas se deriva de estudios de Johann Jakob Bachofen, y era popular en la época de Gardner, tanto entre académicos como Erich Neumann o Margaret Murray, como entre investigadores y escritores como Robert Graves. Más tarde continuaron la tarea Joseph Campbell y Ashley Montagu, entre otros. Se trata de interpretaciones de hallazgos arqueológicos, y su existencia real todavía es debate académico. En cualquier caso, la idea de una Diosa Suprema era común en la literatura victoriana, incluso en la académica, y Gardner elaboró la doctrina teológica de Wicca alrededor de este centro. Se cree que Wicca significaba “chamán” en inglés antiguo, pero lo cierto es que el término no se usó hasta que Gerald Gardner publicó sus trabajos. A los seguidores de Wicca se los llama “witches”, es decir, brujos. Y gran parte de ellos son mujeres. Los seguidores de Wicca más tradicionales prefieren rendir culto a un Dios y una Diosa; pero una de las ramas más importantes de Wicca, llamada Wicca Diánica o feminista, es casi exclusivamente femenina.

Wicca recupera rituales paganos, y tiene como fuente el Libro de las Sombras, una suerte de grimorio que recopila hechizos, prácticas y demás, cuya fuente es el saber popular más antiguo. En la tradición más común, se sigue a las deidades y festivales celtas, y se centra en una relación fuerte con la naturaleza y los ciclos vitales. Nada tiene que ver con la adoración de demonios; es decir, nada tiene que ver con el cristianismo. Como religión neopagana, sus deidades y sus prácticas se remontan a los tiempos precristianos.

La influencia de la tradición gardeniana se extendió por el mundo, pero especialmente por la Costa Este de Estados Unidos. Pero la costa oeste, sobre todo California en los años ‘60 y ‘70, vio una encarnación distinta: el ya mencionado culto wicca-diánico, feminista, orientado exclusivamente al culto de la diosa. Sus pioneras fueron la húngara Zusana Budapest y más tarde Starhawk, que hasta hoy se encuentra activa, no sólo en cuestiones espirituales, sino de medio ambiente y políticas. Para las Wicca diánicas, la brujería es un derecho de las mujeres, una herencia que deben reclamar. La pionera Monique Wittig decía: “Hay que recordar. Hacer el esfuerzo de recordar. Y, si falla, inventar”. Esta tradición, en oposición a la gardeniana que funciona en grupos, es abierta a la práctica de brujas solitarias, y creó rituales de auto-iniciación para que las mujeres se identificaran sin tener que pertenecer a un grupo. Zusana Budapest, por ejemplo, consiguió que el estado de California anulara la ley en contra de la adivinación –por cartas, etc.–. Esta acción atrajo gran atención sobre Wicca, y ayudó a que se la considerara una religión. En 1985, el distrito de Virginia en Estados Unidos estableció a Wicca como una religión legal. Sí, sus miembros sufren estigmas y prejuicios, pero nada parecido a una persecución.

Brujas de pantalla

Paralelamente, la cultura pop reformulaba por completo la imagen de la bruja maligna. En 1964, la televisión norteamericana estrenó Hechizada, una sitcom familiar bien de época; sólo que la ama de casa, en este caso, era una bruja. La hermosa Elizabeth Montgomery y su célebre nariz fueron el segundo programa más visto el año del estreno, sólo detrás de Bonanza. Montgomery era Samantha, una bruja inmortal, casada con un hombre común, Darrin. La madre de Samantha (Endora, interpretada por Agnes Moorehead), también bruja, desaprueba la unión, y muchos capítulos consistían en la suegra tratando de hechizar al yerno (y la esposa tratando de deshacer los enredos). El pobre Darrin, además, terminaba cada episodio reafirmando su amor por Samantha, con la aceptación implícita de la brujería en su vida. Así, la bruja llegó a los limpios suburbios norteamericanos. Y ahora a la pantalla grande, gracias a la oblicua remake que acaba de estrenarse en cines, con Nicole Kidman como protagonista.

Un poco antes, en 1962, apareció otra bruja simpática, pero en formato de historieta: Sabrina Spellman, la bruja adolescente, publicada por Archie Comics. Sabrina vive con sus dos tías, Hilda y Zelda –ambas brujas– en el pueblo de Greendale, hogar del célebre Archie Andrews. También vive con las mujeres Salem, el gato negro. Las aventuras por lo general consistían en Sabrina aprendiendo a usar sus poderes en secreto al mismo tiempo que lidiaba con sus dramas de adolescente. Sabrina como personaje de cómic permaneció hasta los ‘90, pero entonces fue revitalizada por una película para TV del mismo nombre estrenada en 1994 con la adolescente Melissa Joan Hart en el papel protagónico. Poco después, gracias al éxito, Sabrina se transformó en sitcom para chicos –entre 1996 y 2003–; todavía pueden verse las repeticiones.

Hasta aquí, las brujillas de TV son casi convencionales; pero en los ‘90 aparecieron los modelos definitivamente “Wicca”. Primero, con Charmed, serie de una hora de la factoría de Aaron Spelling, con tres brujas atractivas, con su propio Libro de las Sombras, hechizos y tradición ancestral. Al principio fueron Alyssa Mylano, Shannen Doherty y Holly Marie-Combs; después Doherty fue reemplazada por la pálida Rose McGowan –famosa por su romance con Marilyn Manson–. Efectos especiales, luchas con demonios, revoltijo kitsch que funciona a la perfección, Charmed es una serie divertidísima, y mucho más a tono con los tiempos. Mientras tanto, la otra gran serie para adolescentes de los ‘90, Buffy la Cazavampiros, fue todavía más lejos: el personaje de Willow, interpretado por Alyson Hannigan, se llamaba directamente Wicca, y en los últimos episodios definió su identidad sexual como lesbiana. Casi casi una Wicca diánica.

DARK-SIDE GOTHIC / VAMP // Evil , Horror, and Satanic

Escrito por imagenes 17-03-2008 en General. Comentarios (16)

DARK-SIDE GOTHIC / VAMP // Evil , Horror, and Satanic    (enlace-link)

                   
Evil , Horror, and Satanic

Al que ingrato me deja, busco amante -- SOR JUANA INES DE LA CRUZ

Escrito por imagenes 16-03-2008 en General. Comentarios (1)

Al que ingrato me deja, busco amante -- SOR JUANA INES DE LA CRUZ

Sor Juana Inés de la Cruz
(México, 1648-1695)

AL QUE INGRATO ME DEJA, BUSCO AMANTE


Al que ingrato me deja, busco amante;
al que amante me sigue, dejo ingrata;
constante adoro a quien mi amor maltrata;
maltrato a quien mi amor busca constante.
Al que trato de amor, hallo diamante,
y soy diamante al que de amor me trata;
triunfante quiero ver al que me mata,
y mato a quien me quiere ver triunfante.
Si a este pago, padece mi deseo;
si ruego a aquél, mi pundonor enojo:
de entrambos modos infeliz me veo.
Pero yo, por mejor partido, escojo,
de quien no quiero, ser violento empleo;
de quien no me quiere, ... vil despojo.